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Back to topDurante los primeros meses de 2025, la Fundación Kutxabank ha estado presente en numerosos encuentros culturales que han llenado de vida, arte y experiencias compartidas distintos rincones de la geografía andaluza. Meses en los que música, historia, teatro, entre otras disciplinas artísticas, se han entrelazado para acercar la cultura a personas de todas las edades. Cada propuesta ha sido una oportunidad para conectar, inspirar y vivir juntos aquello que nos mueve.
El año comenzó con fuerza gracias al ciclo de Conciertos Sentidos con ‘Machado Flamenco’ y ‘La Trini’, que tuvieron lugar entre febrero y marzo. Estas propuestas ofrecieron formatos íntimos donde la sensibilidad y la tradición flamenca conectaron directamente con el público.
La programación continuó en abril con el teatro infantil en el Palacio de Viana, una actividad pensada para las familias y celebrada durante Semana Santa, que permitió a los más pequeños vivir la cultura de forma lúdica y cercana. Ese mismo mes arrancó también la 14ª edición del Circuito de Flamenco en Jaén, que se extendió hasta julio y destacó por mantener viva la esencia del arte jondo mientras daba espacio a nuevas voces dentro del flamenco.
En mayo tuvo lugar el concierto Gloria Vivaldi interpretado por la Camerata Gala y el Coro de Ópera de Córdoba, un encuentro que llevó la música clásica a un público amplio, demostrando una vez más el poder transformador de las artes en vivo.
Noticia: Recopilatorio cultural 01
Título: Un recorrido lleno de emociones compartidas
Entradilla: 2025, un año de lo más cultural
Cuerpo: Durante los primeros meses de 2025, la Fundación Kutxabank ha estado presente en numerosos encuentros culturales que han llenado de vida, arte y experiencias compartidas distintos rincones de la geografía andaluza. Meses en los que música, historia, teatro, entre otras disciplinas artísticas, se han entrelazado para acercar la cultura a personas de todas las edades. Cada propuesta ha sido una oportunidad para conectar, inspirar y vivir juntos aquello que nos mueve.
El año comenzó con fuerza gracias al ciclo de Conciertos Sentidos con ‘Machado Flamenco’ y ‘La Trini’, que tuvieron lugar entre febrero y marzo. Estas propuestas ofrecieron formatos íntimos donde la sensibilidad y la tradición flamenca conectaron directamente con el público.
La programación continuó en abril con el teatro infantil en el Palacio de Viana, una actividad pensada para las familias y celebrada durante Semana Santa, que permitió a los más pequeños vivir la cultura de forma lúdica y cercana. Ese mismo mes arrancó también la 14ª edición del Circuito de Flamenco en Jaén, que se extendió hasta julio y destacó por mantener viva la esencia del arte jondo mientras daba espacio a nuevas voces dentro del flamenco.
En mayo tuvo lugar el concierto Gloria Vivaldi interpretado por la Camerata Gala y el Coro de Ópera de Córdoba, un encuentro que llevó la música clásica a un público amplio, demostrando una vez más el poder transformador de las artes en vivo.
Junio fue uno de los meses más vibrantes del semestre. La ciudad de Córdoba se llenó de compás y sentimiento con La Noche Blanca del Flamenco, un evento que convirtió sus calles en escenarios abiertos donde miles de personas pudieron disfrutar de este arte tan nuestro. Ese mismo mes también pudimos vivir los Conciertos Sentidos de Andrés Suárez y Ginés González, dos actuaciones que hicieron del inicio del verano un momento musical íntimo y memorable. Además, comenzaron las funciones de Viana a Escena, que se extendieron hasta julio y transformaron el Palacio de Viana en un escenario para el teatro y las artes escénicas.
Julio nos regaló la magia del Antequera Light Fest (ALF), un festival de luz en el que la tecnología, la creatividad y el patrimonio se entrelazan para crear una experiencia inolvidable.
Finalmente, en agosto regresaron los Conciertos Sentidos. Habana Madrid Sax y Sara Sístole, fueron los encargados de cerrar este ciclo con nuevas propuestas musicales llenas de emoción y cercanía.
Este recopilatorio es un homenaje a todos esos momentos que nos recuerdan el valor de la cultura como punto de encuentro. Cada proyecto, cada escenario y cada artista han formado parte de un año que crece gracias a las personas que lo viven y lo comparten.







