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Back to topDamos la bienvenida a octubre con la obra ‘El Arcángel San Rafael’ de Valdés Leal que forma parte de la colección ‘Tesoros Cajasur’ ubicada en el Palacio de Viana.
La imagen del Arcángel contó con una gran devoción en Córdoba debido a la peste que asoló la ciudad a partir de 1649, puesto que según la tradición, protegió a muchos de los ciudadanos de la plaga mortal.
La expresividad de la figura del Arcángel se subraya con el agitado revoloteo de su túnica y con el impulso aparatoso de sus alas desplegadas; su rostro de anchas facciones posee rasgos suaves y delicados intensificando su belleza el efecto dé su rubio cabello ceñido a la frente con una rica diadema de orfebrería. Su aristocrático vestuario e incluso su calzado aparecen adornados con elegantes broches que realzan la calidad de su lujoso atavío. De esta manera, alternando aspectos de distinción física y espiritual, Valdés ha configurado un prototipo corporal poseedor de una belleza ambigua y seductora, de gran atractivo visual; el Arcángel lleva como atributo un gran pez, alusivo a la curación de la ceguera del padre de Tobías, realizada con su hiel. Con la mano derecha sostiene una cartela de recortado perfil en la que aparece pintado el episodio de Tobías y el arcángel extrayendo el pez del río.
Tradicionalmente, encontramos muchas representaciones de San Rafael como peregrino, con bastón y cantimplora. Sin embargo, a partir del siglo XVII lo encontramos como efebo, rubio y de tez clara, vestido lujosamente según la moda de la corte con manto, calzas, cinturilla y corona, como si de un príncipe se tratara. De cualquier manera, siempre será reconocible por su atributo clave, el pez.
Desde Fundación Cajasur os invitamos a conocer el valioso patrimonio cultural a través de la web fundacioncajasur.es/tesoros-cajasur







